Una nueva…
27, Febrero, 2009
Sí, sí… voy a volver. Pero para ello tengo que pensar algo que no sea tan penoso como los últimos dos meses… y, bueno, ¡creo que en breve tendré algo!
Hoy me levanté de la cama, pero no miré si con el izquierdo o el derecho. El jefe es un aguafiestas gruñón, pero dá igual [¡Qué le den!]. Este fin de semana voy a empezar a escribir algo bueno. O al menos, voy a preparar un cuaderno donde apuntar las ideas que me rondan y siempre amenazan con desaparecer aprisionadas entre el Despiste de Synn y la Holgazanería de Synn.
¡¡Allá voooooy!!
P.d. ¿Qué tal una imágen positiva para empezar?

Éste es el montaje del Mercadillo Medieval de este año.
Bueno, quizá no es lo que se dice positiva, ¡pero me gusta!
27, Febrero, 2009 at 3:01 pm
Amiga! Ánimo que se viene el fin de semana…
Como siempre digo, no paso como quisiera y estoy en el blog más ausente que presente, pero que me acuerdo de todos no lo dudes ni un momento!
Con el tiempo descubrí que escribir no tiene que ver con hacerlo ni bien ni mal, ni mejor ni peor. Es simplemente oxigenarse, y eso siempre es deseable y legítimo…
Beso enorme!
27, Febrero, 2009 at 3:05 pm
Pues me alegro muchisimo de que vuelvas y no sé… me ha parecido leerte alegre y con ganas de tirar palante ¿es así? Aquí estoy para leerte, para que te desahogues y para lo que haga falta.
Muuuuuuacks!
28, Febrero, 2009 at 7:40 pm
La idea del cuaderno es genial,unele la de volver y creas la conjunción perfecta para hacerlo
Me da que por lo del mercadillo medieval no eres del sur,pero por si acaso Felicidades!
Y bienvenida!
10, Marzo, 2009 at 4:47 am
Synn:
Pues que bueno que hayas decidido ponerte las pilas y comenzar a escribir.
Es buena idea eso de cargar siempre un cuaderno para todos lados (te lo digo por experiencia).
Tu foto esta padre, se imagina muchas cosas uno con solo verla y que es un lugar en el que se entretejen muchas historias.
12, Marzo, 2009 at 1:32 pm
Yo tengo un “cuaderno de inspiraciones” con el uso se ha convertido en un “cuaderno de inspiraciones y desahogos” que SIEMPRE llevo encima…
Es curioso ver a lo largo de los meses cómo evolucionan los pensamientos y en qué se van convirtiendo, ¿verdad?