De Parecidos…
3, Diciembre, 2007
Sin que nadie me invite, me sumo a la búsqueda de Kaffeine: Parecidos famosiles. En este caso yo me parezco a :
No lo hubiese imaginado… jejeje.
¿Estás ahí?
24, Mayo, 2007
Me siento desconcertada.
Hace cinco o seis años, no lo recuerdo ya, mi tía tubo un accidente de coche. Le quedó afectada la movilidad del brazo y pierna derechos, y en lo referente a su cerebro nadie supo realmente cómo quedó. Ella empezó de nuevo, como un bebé que sólo sabe reír y llorar.
A todo esto yo sentí que la había perdido. Sus ojos no tenían foco, estar a su lado me dolía tanto igual que si no hubiera vuelto a verla núnca… y me enfadaba conmigo ‘¿no es mejor que ella esté, aunque sea así?’ me decía ‘Pero ella no está aquí, ése es sólo su cuerpo‘. Era todo muy confuso. Yo no podía estar a su lado como los demás hacían, yo no podía hablarle. La había perdido.
Hace unos meses, comenzó a decir ‘no’. Y poco a poco, comenzó a repetir palabras sueltas a fuerza de que se las digesen miles de veces.
La última vez que la ví, la tomé unas fotografías. Al verlas en casa, noté que su gesto era muy normal, nada de la postura forzada de los últimos años. Y su mirada… ¿Hay algo diferente en su mirada o lo estoy imaginando?
Ayer me digeron que tenían la mejor de las sorpresas para mi, y no me esperaba que se refirieran a ella. Al parecer, mi madre la hizo una pregunta en francés y ella respondió en francés. Aquí mi madre temblaba cuando me lo decía, puesto que NADIE en estos años la habló núnca en francés. Ni su marido ni sus hijos lo sabían, y el resto de nosotros no lo usamos.
Quizá esté recuperando una parte de su cerebro que tiene recuerdos, y quizá pueda volver a ser ella… estoy tan emocionada que no puedo parar de sonreir.
Y a la vez me siento culpable por haberla perdido, por no haber confiado en que quizá seguía allí en alguna parte. Ahora me siento terrible, tengo ganas de llorar…
Dicen por ahí…
20, Diciembre, 2006
En los dos últimos días, nadie intenta sentarse conmigo en el autobús. La cosa tiene su gracia, sobre todo porque al menos ningún tipo gordote me arrincona contra el cristal, pero me hace parecer rara.
¿será mi corte de pelo? ¿será mi enorme trasero?
Esta mañana, ni siquiera la gente que solía sentarse hace un par de meses lo intentó. Ni si quiera esos viejos conocidos que tengo tan olvidados.
Y entonces la ví a ella. Iba con su madre, embarazadísima y muy abrazable, lo admito. Se me derritió el corazón. Pero eran las siete de la mañana, llevaba dos meses sin verla y no le dije nada mas allá de un tímido “hola” aunque por dentro moría de ganas de preguntarle por cada detalle de su vida sin mi.
Soy lo peor.
Sí es ella, mi amiga, la que se casó hace poco, y a la que escribí una carta que nunca obtuvo respuesta.
Y el mundo siguió girando aunque yo no estuviese allí. Pero por cada parte de ella que pierdo, algo en mi se vuelve diferente.
pd. Este post lo escribí la semana pasada, pero no lo publiqué. A día de hoy, el bebé ha nacido, dicen que es precioso y que ella no está bien.