.
6, Noviembre, 2009
Esta entrada está dedicada a mi abuelo, que está muy muy emfermo. Él tiene fijación por el dulce, y un árbol de membrillos en el patio. Las piezas son enormes, con tres de ellas hacíamos bien fácil 1kg y 300gr.
No puedo pensar en nada más.
De dibujos.
10, Marzo, 2009
He estado dibujando, y creé un blog para los dibujos del Illustration Friday porque este blog me gusta que sea blanco, y los dibujos bien coloridos.
También he estado pensando miles de historias, porque vuelvo a estar en una época en la que es mejor estar en Fantasía que aquí, pero… tampoco termino de sacarle tiempo a leer, ¡y mira que me gusta!
D.e.p.
3, Diciembre, 2008
El cielo se puso amarillo poco antes de que cerrasen la cajita en la que la abuela dormía. Mientras el sacerdote hablaba, dos señores de negro y los primos Tobías y Angelo sacaban la caja de la casa.
Fue entonces cuando Dios se puso a llorar. En los veinte metros que hay desde la puerta de hierro verde al final del callejón, millones de diminutas lágrimas congeladas nos golpearon con fuerza, pero no dolían.
Dolía ver a mamá, que a penas podía caminar mientras papá la sujetaba por los hombros, y a la tía Claudia, con la cara hinchada y los ojos desorbitados.
El camino que recorrimos hasta la iglesia, fue sobre canicas blancas. Algunos vecinos nos acompañaron. Alguno suspiró, otro pareció querer llorar, igual que Dios lo estaba haciendo.
_________________
En memoria de la madre de mi querida amiga Barbie, que murió entre sueños, después de una larga enfermedad, el Primero de Diciembre.
Cuando al fin cerraron el nicho, el sol salió radiante. Entonces nos dimos cuenta de que ya no estaba.
Dedicado
20, Noviembre, 2008
Quería dedicarle un post al tipo que estando ambos en un ascensor, tubo que acercarse mucho a mí porque entró muchísima gente y con una enorme sonrisa dijo:
-¡Ahora parecemos dos tortolitos!
Supongo que se me coloreó la cara. Era un tipo grandote y guapote de esos a los que no me importaría abrazar si los astros me fueran favorables y el susodicho se dejase…
Pero dejando de lado mi absurdo romanticismo, es el día del niño. Hay que promover sus derechos, y algo que siempre me ha gustado: festejar.
Este post va por todos los niños a los que no les dejaron serlo.
Una flor con un bicho. Porque cada uno tiene que hacer lo que está en su naturaleza. Sean bichos los bichos y niños los niños.
No quería repetir.
4, Noviembre, 2008
Las cosas no van muy bien, aunque no directamente para mí, pero me entristece lo que ocurre a mi alrededor. Sé que la depresión es algo terrible, y no puedo imaginar qué pasa por su cabeza. No pensaba publicar ésto, quizá lo borre en un par de días, pero lo tenía dentro, y no quiero que siga ahí. Me gustaría ayudar, pero siento que no me escucha…
*********************************************************************************
No quería repetir, pero un hilo de sangre ya le caía por la comisura de los ojos. No podía seguir llorando.
- ¡Te odio, te odio, te odio! -respiró- ¡¡Te odio!!
No había torturador, pero sí víctima.
Aitana se acurrucó en su cama y se sumió en un gris verdoso duermevela lleno de turbulencias.
Despertó cuando en su sueño sus pies dejaron de pisar la banqueta de madera y su cuerpo quedó suspendido por la soga que le abrazaba ásperamente el cuello. Incorporándose bruscamente en la cama palpó el lugar dónde debía estar aquél sórdido collar. Intentó hablar, y de su garganta salió un gruñido.
Poco a poco empezó a tomar conciencia de su habitación.
Le dolía todo el cuerpo. Eso no era una novedad.
Hacía una hora que él había vuelto a golpear la puerta de la habitación. Esta vez él no había gritado, ni insultado, ni ordenado… le había pedido, quizá con un leve temblor en la voz, que saliese del cuarto.
- ¡Déjame! ¡¡No voy a salir nunca!!
Llevaba casi dos días sin salir de allí. Había llorado sobre la cama, sobre la alfombra, y entre las ropas que había sacado del armario y esparcido por todas partes.
Había bajado la persiana, por si a él se le ocurría subirse a una escalera y espiar su desesperación.
Volvió a tumbarse en la cama, sin ganas de nada.
- Aitana, sal, por favor… -dijo una voz desesperada.
- ¡¡Noooo!! ¡¡Es tu culpa!!
- ¡Aitana! -él estaba muy asustado, y ella lo notaba aún sin verle- Todo está en tu cabeza, tienes que pasar página…
- ¡Te odio, te odio, te odio! -gruñó- ¡¡TE ODIO!!
*********************************************************************************
Con una frase de El Cuentacuentos.
Un sueño
30, Septiembre, 2008
He soñado que mi padre vivía. Y lo raro del sueño, es que él sabía que había muerto, y todo el tiempo trataba de acostumbrarse a la realidad de estar de nuevo entre los vivos. Yo lo abrazaba y sentía que realmente estaba allí, y volvía a sentirme pequeñita y querida. Él se sentaba en el patio, muy cerca del lugar donde tenía su estudio para arreglar aparatos de radio y tv, y yo iba llevándole cosas y eneñándole lo mucho que habían cambiado todo en los últimos años.
Me desperté después de un par de sueños más que no recuerdo, pero con una sensación extraña, que poco a poco se volvió vacío.
No es la primera vez que resucito a mi padre en mis sueños. Una vez él fue quien me recordó en el propio sueño que todo era un sueño y al despertar nada habría cambiado. Esta vez no fue así, casi creí vivir una realidad…
Por eso no le pregunté nada, solamente le contaba cosas sobre todo el mundo aunque nada sobre mí.
Ahora que mi abuelo está en el hospital, el mismo donde murió mi padre (aunque no en la misma zona, son enfermedades distintas) quizá eso hizo que yo pensara de nuevo en esa utopía.
Septiembre igual que Abril
2, Septiembre, 2008
Hoy, meditando un poco, divagando por flogs de conocidos-desconocidos, llegué a un draft de Abril que no llegué a publicar.
***
Estoy fatal.
Me pasa siempre que descubro algo sobre gente que alguna vez conocí pero que cada día que pasa se hacen más extraños y se alejan un poquito más.
Puede que sea la sensación de haber dejado de formar parte de su mundo, o de que incluso les vaya mejor sin mi que cuando yo estaba. Y me doy cuenta de que salvo yo, todo es igual para ellos. Y de que no puedo hacer nada porque ya está todo perdido.
***
Bueno. Sin duda lo escribí yo y es algo que pienso de vez en cuando. Debería asumir que no voy a mejorarlo, y que no tengo la más mínima intención de ir detrás de ninguno de ellos para averiguar fue lo que pasó, después de tantas cosas y tanto tiempo. Pero no seré negativa. Estoy dispuesta a hacer de todo una hoja en blanco.
Sí, quiero recuperar a esa gente.
La próxima vez que vea a algun conocido-desconocido le regalaré una inmensa sonrisa. Puede que así yo también esté algún día en su album de recuerdos. Y si no, al menos les haré pensar.
De un día reflexivo.
20, Junio, 2008
Muchas veces me pregunto si lo que hice está bien o mal. Es algo completamente involuntario y que me da mucha rabia [por eso de no poder controlarlo...] pero lo peor es que si lo siento es porque ese ALGO invariablemente lo hice mal.
Cuando me cruzo con ALGUIEN y siento esa desagradable sensación de vergüenza que me obliga a no decir nada, luego estoy incómoda y dándole vueltas hasta que me parece buena la idea de que ya no tiene remedio. Entonces me pongo triste.
Cuando no digo algo que me gustaría decir, luego pienso que parezco tonta callando, pero a la vez pienso que parecería aún mas tonta habiéndolo dicho. Me reprocho no ser valiente y decirlo.
Cuando la gente me dice que me quiere y no puedo compartir su felicidad, me siento culpable de éste corazón de piedra.
Cuando alguien sigue su vida sin mí… pienso que ya no soy parte de su mundo y me siento nada.
Pero como todo, va por épocas. Ya había pasado un tiempo muy bueno y…
¡¡PORQUÉ AHORA!!
¡¡¡CON LO BIEN QUE ESTABA YO!!!
*
*
P.D. Leído así da la impresión de que soy un bicho raro con tendencia al mutismo y a esconderse… bueno, podría ser. La verdad es que no ES siempre así… a veces soy el payaso que trata que los demás rían sus tristezas, o quien disfruta escuchando a otros.
Tristeza.
13, Febrero, 2008
Hace un año que murió Luis. Nada ha sido como antes y sigo añorándole… Como homenaje a su recuerdo he escrito algo.
*
*
Confusa, se despierta entre sueños. Es de día y Patricia está tumbada en su cama, sobre la colcha, con los pies colgando por un lado con sus zapatitos de tacón a medio quitar.
Tiene los ojos rojos de tanto llorar, la cara húmeda y las pestañas pegadas. En su portátil, un programa repite una y otra vez el mismo track…
Suena tu canción pero ya no estas
y un susurro me dice que no volverás
Lagrimas de papel que cuentan
que te has marchado sin decirme adiós
Y me dijiste no llores cuando
yo ya no este aquí contigo
Y no me quiero despertar sin ti
Cada frase le parece que está escrita para ella, como si alguien hubiese adivinado sus pensamientos. Por un momento siente rabia por no haber sido ella quien lo escribió.
Los pies de Patricia se mueven siguiendo el compás de la batería. Sus manos se cruzan sobre su pecho, como tratando de abrazarse.
Te fuiste y yo
No se que camino elegir, llorar o volver a reír.
Y te echo tanto de menos si no estas aquí. Te quiero y te odio a la vez, no se si ganar o perder, estoy perdido en tu luz.
Patricia se levanta de la cama y mira la pantalla del ordenador. Detrás del parpadeante programa reproductor de audio, el fondo de pantalla perfila dos caras sonrientes. Es la última foto que se hicieron juntos, aunque le costó muchísimo convencerle porque él nunca se dejaba fotografiar.
Y Patricia suspira, porque aunque el ya no está esa sonrisa tan bonita es lo único que puede arreglarle un mal día.
Y lo se.
Tú cuidarás de mí,
tú cuidarás de mi, hasta que nos volvamos a ver.
- ¡Cuánto tiempo pasó ya!
Las lágrimas vuelven a surcar su rostro, saladas y lentas.
No estás aquí.
Y ya no queda nada ni nadie.
Nadie que me escuche.
Nadie que me abrace.
Nadie que me ayude a seguir en pie…
- Especialmente hoy…-dice entre sollozos.
Cada vez que miro a la noche tú estás aquí,
junto a cada latido de mi corazón.Tú cuidarás de mí,
hasta que nos volvamos a ver.
Patricia se acerca al calendario que tiene colgado en la pared, y arranca el día doce. Con rotulador rojo y letra redondeada, escribe sus pensamientos:
Día 13, un año sin ti, pero sigues en nuestro corazón.
*
Letra de Tu Canción, de Lengua Secreta.
Otro que cae…
26, Diciembre, 2007
A falta de unos días para cumplir un año más, no he preparado mi lista de buenos propósitos, ni hice un resumen de lo que ha sido lo bueno o lo malo en esta etapa… bastante tengo con tener que añadir otro número a mi lista.
No sé como ha sucedido, ni que marcó el cambio, pero hasta ahora me había gustado cumplir años. Para mí era una ilusión, una cuenta atrás que comenzaba cada uno de diciembre y terminaba al llegar al día D.
Pero ¿y ahora?. Ya no es lo mismo…
Y desde luego, odio que me digan: ‘oh, sí, hemos perdido tanta gente que es normal que no tengas felicidad‘. Me lo han repetido tantas veces esta semana que ya he optado por no decir nada y dar una estúpida sonrisa cumplida.
¿hay que vivir siempre en el pasado? Nooooo. ¿No me lo repiten tanto? ¿Por qué tratan de amargarme ahora?
Quizá es tan simple como descubrir quién son en realidad los Reyes Magos, o el Ratón Pérez. Quizá ya desperté a la realidad de envejecer.
Me da miedo descubrir que toda esa gente que venía a celebrar conmigo lo hacía sólo por cumplir, y no porque realmente sintieran que querían hacerlo.
Temo que llegará el día D, y por primera vez en mi vida, estaré sola preparando tarta, y pensando lo estúpido que es no tener nadie con quien ser realmente yo, a quien no le importe cómo soy.
No quiero despertar, pero ya estoy comenzando a despegar las pestañas…
P.D. A pesar de todo… ¡¡Feliz año Nuevo!!

