Dario y Elisa.

15, octubre, 2007

Las palabras no significan nada, no son importantes, lo que marca son tus actos, y la coherencia de estos con tus palabras.

Una vez, Elisa conoció a un hombre de voz grave y ojos oscuros. Cada día le miraba a través de un espejo, siempre el mismo, pero era sólo una cara más como tantas otras con las que se cruzaba a diario.

Al principio, él no se fijó en ella, o al menos, Elisa no lo notó. Ella estaba ocupada en su rutina, tan preocupada por su propia tristeza, que tampoco le vió a él.

No recuerdo bien como fue, pero Elisa se descubrió de pronto espiando como las manos ágiles de Dario recorrían un teclado y buscando su reflejo en el espejo. Con el paso de los días, sintió como si un deseo no formulado comenzase a perfilarse ¿era posible que estuviesen mirándose ambos a través del mismo cristal?

Elisa se armó de valor, y un día se sentó al lado de Darío. Comenzaron con comentarios casuales, miradas fugaces y las sonrisas bastante inocentes.

Darío invitó a Elisa a tomar café. Aunque no podía creerlo, al final ella terminó apareciendo en el lugar y la hora indicados.

Hablaron sin pensar en qué, y los minutos pasaron en el tiempo que yo hubiese tardado en apagar todas las velas de mi pastel de cumpleaños. Elisa le confesó sus últimas preocupaciones a un extraño, mucho más confiada de lo que jamás estuvo con nadie, y Dario le dió consejos llenos de experiencia.

Al despedirse, él le dijo que se iba de la ciudad, y que sólo tendrían una oportunidad de volver a verse.

 Elisa se dio cuenta de que no sabía que estaba sintiendo, pero aceptó volver a ver a Darío, para ser amigos y conocerse mejor, tal como él había dicho.

 __________________

Cuando Darío vio a Elisa esperándole aquella mañana, sonrió: había venido a verle a él. Hasta el último momento, había creído que ella no se atrevería a ir, pero allí estaba.

Caminaron juntos un rato en silencio, y luego él sugirió ver una película en el cine, quizá imaginando poder estar más cerca de ella en la oscuridad… pero por el camino, ella no se dejaba abrazar. Darío lo intentó un par de veces ¡¿no había venido por él?!

– ¿Qué te pasa? – preguntó él al fin – ¿No querías que fuésemos amigos?

– Bueno, pues cuéntame algo más de tí.- Contestó Elisa, visiblemente incómoda, zafándose una vez más.

– Si ya lo sabes todo…

Y Dario se calló. La miraba caminaba a su lado, con la cabeza gacha. Parecía tan frágil y a la vez tan dulce, que tubo una especie de presentimiento: no podía mentirle por más tiempo.

– De acuerdo: Estoy casado y tengo dos hijas. Mi mujer y yo no nos llevamos muy bien, pero lo hemos aceptado. ¿Qué más quieres saber? – dijo de carrerilla.

Dario vio como la cara de Elisa cambiaba poco a poco pasando de sorpresa a verguenza, y se sintió juzgado.

– … pero eso no cambia nada. No quiero mentirte, prefiero que lo sepas todo desde el principio…

_______________

Elisa pasó la tarde tratando de evitar quedarse a solas con Dario. Él intentó besarla una vez, y ella rompió a llorar en una mezcla de rabia e impotencia. Se creía usada y engañada, aunque realmente no había pasado nada entre ellos. Se prometió no volver a verle, y no volvió a escuchar ni una palabra de lo que él decía, porque esas palabras no tenían ya significado para ella.

__________________

Un final amargo, porque Elisa realmente no puede perdonar a Darío, pero se cree culpable [¡Claro qué no lo es! ¿De qué iba a serlo?].

Escrito para la frase semanal de El cuentacuentos, con un poquito del yo que ya no soy. Aunque no es real, esta metáfora la siento así, y ahora seré libre.

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13 Responses to “Dario y Elisa.”

  1. Kloverkirov Says:

    El relato me ha gustado, tienes un estilo ágil y limpio que anima a seguir leyendo. Lo único que no he llegado a pillar bien del todo…es ese salto “sueño-realidad” cuando se ven a través de un espejo y luego todo se vuelve cotidiano. No sé al principio me esperaba que ese principio casi surrealista de encontrarse con alguien a través del espejo…y luego esa vuelta a la realidad…A lo mejor no lo he entendido bien…pero me ha quedado esa pequeña duda ^^ Si puedes me encantaría que me lo explicases, para saber que era lo que querías expresar exactamente. Un buen relato.

    ¡Cuídate y hasta otra!

  2. synns Says:

    Creo que muchas veces las cosas pierden su gracia al ser explicadas… espero no estropear nada contando ésto.

    Bueno, al principio, todo es como un sueño… algo casual que no tendría porqué llamar la atención. El espejo es una forma de dividir el mundo entre los dos: son desconocidos, puede que se miren pero no saben nada el uno del otro.

    Luego, cuando ella empieza a interesarse por el mundo que la rodea, piensa que quizá se miren en el mismo espejo, pero sigue siendo una idea unidimensional, porque es ella quien mira.

    Al final, todo se vuelve realista cuando al fin estamos en el lugar de él. Ya no hay reflejo. Es sólo la realidad y ella se dá cuenta.

    Klover, me encanta tu comentario, porque me ha recordado lo mucho que me gustan las historias fantásticas, y que quizá una parte de mí está siendo demasiado adicta al drama. ¿Y si escribo una segunda parte de cómo tendría que haber sido? 🙂

  3. tormenta Says:

    el relato me ha gustado, sobre todo la metáfora del espejo que (sorprendentemente) me ha parecido medio pillar mientras lo leía… porque realmente es bastante sutil…
    el ritmo es quizás un poquito irregular, tal vez por la puntuación, y el tercer y el cuarto parrafo, a mi entender se contradicen un poco y me ha hecho perderme un momento.. y volver atras.
    ya, desde un punto de vista más personal la historia me ha parecido muy meláncolica y elisa un personaje triste, anclada en los sueños, pero con una fuerza vital bastante escasa… y ya que le preguntas a Klover sobre la posible segunda parte 😛 a mi me gustaría ver como Elisa coge la riendas de su vida…
    vaya rollo que te he metido sin que nadie me de vela en este entierro ^^
    perdona que me haya puesto tan tiquismiquis, sólo lo hago si creo que la historia lo merece.
    un beso y hasta la próxima.

  4. Lanz Says:

    Ah no hay nada mejor que iniciar la semana con un relato bien contado! Me has alegrado la tarde querida Synn. Me gusta tu estilo de escribir, aunque parezca que no pasa nada, pasan tantas cosas… en lo personal me has provocado sentimientos y que mi mente divague un poco. Son los temores que todos llevamos dentro, o el sexto sentido de nosotras las mujeres.

    Saboree tus palabras 😉 espero leerte pronto!

    Un beso!

  5. wannea Says:

    Hola!! pues la verdad es que yo al principio me he perdido un poco, a ver, me explico, porque la primera frase parecía como si fuese un título y no como una parte del relato porque seguidamente pasas a otra cosa distinta, pero luego cuando he llegado al final me he dado cuenta de la realidad de la primera frase, por lo tanto… me gusta! jajajaj bessos!!


  6. Vale, soy muy corto,o quizás demasiado directo. Si no me encuentro con la explicación yo me estaba imaginando un espejo retrovisor( este cerebro mio que va a lo que va) En cualquier caso(y releyendo) me ha parecido muy original e incluso el final trite que nos deja pensando sobre prejuicios y estereotipos me ha gustado.

    Un saludo!

  7. luz de luna Says:

    Bueno a mí lo del espejo, pués como que era una ventana. El relato me gusta, aunque en un momento me pierdo un pelín. Y lo de las culpas…, pués no sé si uno puede ser culpable por ¿enamorarse?.

    🙂

    Salu2.

  8. scry Says:

    Elisa no tendría que sentirse culpable, pero yo también me sentiría estúpida y utilizada, después de todo todos buscamos la felicidad, y cuando no mirarmos la encontramos… yo tendría que dejar de mirar, pero me he cansado de esperar…
    smuaks de fresas!!
    pd. le he hecho una perdida a RS quien no contesta… creo que duerme, pero hoy no me voy a la cama sin explicación (o eso pretendo… somos vecinos así que si hace falta le pido que quedemos 5 minutos para que me cuente qué ostias pasa… :s en finssss… supongo que mi blog seguirá al corriente de lo que pase!)

  9. lara Says:

    Tienes unas manos de oro para escribir. Tú si que sabes 😉
    Besos.

  10. ninive Says:

    A través del espejo dos miradas de una misma realidad, la de quien persigue los sueños y la de quien huye de ellos. No debe en absoluto sentirse ella culpable por soñar. De haberlo sería él de no haber hallado aún su camino y querer recorrer uno a toda costa.
    El reflejo de una historia, dos personas, un día cualquiera, en el espejo de aquellas lágrimas.
    Apoyo la moción de que haya segunda parte!
    Un abrazo

  11. Maria Says:

    :-O
    ¿Tengo que sentirme súper lista por haberlo pillado casi al pie de la letra al modo en que lo explicas? 😉 jejeje
    Me parece un relato muy bueno y de una calidad indiscutible. No tengo ninguna pega para tu escrito pero sí para el hecho de que “lo medio-destripes” en la explicación que haces en el comentario. Si se piden explicaciones es normal que se den, pero… yo preferiría que hubieses esperado un poquito más. Si la idea que tratas de transmitir no se pilla al vuelo, seguro que se pillaría tras darle alguna que otra vuelta en la cabeza. Y, al menos para mí, las historias que transmiten y que consiguen que les des vueltas hasta extraerles todo el jugo, son las buenas de verdad…
    Aunque bueno, yo no sé para qué protesto si he tardado tanto en venir a leerlo! 😛
    Ya me callo, ya me callo… Genial y totalmente recomendable, a ello voy!! Besos y aplausos a montones!

  12. kloverkirov Says:

    Ya estoy de vuelta 🙂 Aunque halla gente que le haya parecido un destripamiento y no lo haya visto bien…-en su mano estaba no leer la aclaración :)- gracias por ella…sí bien es cierto que con un poquito de calma y una segunda lectura (lo leí entre clase y clase en la uni deprisa y corriendo) lo podría haber saboreado del todo como se merecía. Quizá tenga tendencia de primeras a clasificar lo onírico como fantasía totalmente excluyente de la realidad…si veo rasgos fantásticos mi mente se zambuye buscando que el resto de la historia siga sus pasos y si se mezclan los dos como en tu relato -que tras una segunda lectura esta vez relajada- y si a esto le añades una cierta situación de prisa…pues no se dan los resultados que querría ^^ (Joder…como se nota que acabo de salir de un examen jajajaja…) Un aplauso más y un abrazo enorme!

  13. kloverkirov Says:

    Nota: me he comido una frase: que tras una segunda lectura, esta vez relajada, se disfruta del todo…^^

    Hasta la próxima!!! La “segunda” parte sería interesante…

    Un beso y buen finde!


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