Beatles

28, febrero, 2008

Estoy melancólica.

Mi día hoy es azul [uno muy suave, de la caja de pinturas pastel, aunque me empeñe en quererlo de otro color].

Mi sabor, el de una manzana amarilla.

Mi olor, Anais Anais.

Y mi canción…

Beatles‘  de Pereza

Anuncios

De encuentros.

26, febrero, 2008

Hace un par de meses que empecé a encontrarme a mi vecino en la parada del autobús cada mañana. Es un chico muy simpático, y siempre me hace sonreír.

Cada día se fija en un detalle de mí… que si ese bolso es muy bonito, que vaya pendientes tan originales te has hecho, que si te ves muy guapa con ese sombrero, que si siempre caminas muy deprisa…

¿sólo esta siendo amable?

El caso es que últimamente me espera en el portal y vamos juntos.

Es raro… normalmente la gente no se interesa tanto por mí.

Una Luna.

21, febrero, 2008


P2200414
Originally uploaded by synn_s.

Intenté ver el eclipse, pero no pudo ser.

Unas horas antes, ya el cielo se estaba poniendo enladrillado. Luego ella desapareció entre las nubes…

    …

… pero era Una Luna preciosa.

Inciso.

19, febrero, 2008

El jueves estaba preparando mi relato semanal, y como siempre, cada día pensaba retocar un poquito. Pero esta vez, no he podido terminarlo. Me pongo a leerlo y me gusta, pero cuando llego a mitad, me quedo en blanco y/o pienso que es una tremenda tontería.

Estoy entrando en una dinámica que no me gusta. Mis mañanas son somnolientas, mis tardes aburridas. Llego a casa tarde y no tengo ganas de mi sesión de Yoga/Bike/Dvd’s, simplemente quiero dormir, y vuelta a empezar. Cada día es igual.

Antes me paseaba entre fictions y nuevas ideas. Ahora solo ruego por algo cómodo en que pensar antes de dormir.

Es un bloqueo completo. En lo personal, siempre las mismas caras y en los mismos lugares. En lo espiritual un premendo vacío sin salida.

 Estoy perdiendo chispa y cada vez soy más gris.

Quizá lo intente otra vez mañana. O la semana que viene.

¡FELIZ SAN VALENTÍN!

14, febrero, 2008




My heart in your hands

Originally uploaded by aussiegall.

Tristeza.

13, febrero, 2008


sadness
Originally uploaded by w9oOoF.

Hace un año que murió Luis. Nada ha sido como antes y sigo añorándole… Como homenaje a su recuerdo he escrito algo.

 *

*

Confusa, se despierta entre sueños. Es de día y Patricia está tumbada en su cama, sobre la colcha, con los pies colgando por un lado con sus zapatitos de tacón a medio quitar.

Tiene los ojos rojos de tanto llorar, la cara húmeda y las pestañas pegadas. En su portátil, un programa repite una y otra vez el mismo track… 

Suena tu canción pero ya no estas
y un susurro me dice que no volverás
Lagrimas de papel que cuentan
que te has marchado sin decirme adiós
Y me dijiste no llores cuando
yo ya no este aquí contigo
Y no me quiero despertar sin ti

Cada frase le parece que está escrita para ella, como si alguien hubiese adivinado sus pensamientos. Por un momento siente rabia por no haber sido ella quien lo escribió.

Los pies de Patricia se mueven  siguiendo el compás de la batería. Sus manos se cruzan sobre su pecho, como tratando de abrazarse.

Te fuiste y yo
No se que camino elegir, llorar o volver a reír.
Y te echo tanto de menos si no estas aquí.
Te quiero y te odio a la vez, no se si ganar o perder, estoy perdido en tu luz.

Patricia se levanta de la cama y mira la pantalla del ordenador. Detrás del parpadeante programa reproductor de audio, el fondo de pantalla perfila dos caras sonrientes. Es la última foto que se hicieron juntos, aunque le costó muchísimo convencerle porque él nunca se dejaba fotografiar.

Y Patricia suspira, porque aunque el ya no está esa sonrisa tan bonita es lo único que puede arreglarle un mal día.

Y lo se.
Tú cuidarás de mí,
tú cuidarás de mi, hasta que nos volvamos a ver.

– ¡Cuánto tiempo pasó ya!

Las lágrimas vuelven a surcar su rostro, saladas y lentas.

No estás aquí.
Y ya no queda nada ni nadie.
Nadie que me escuche.
Nadie que me abrace.
Nadie que me ayude a seguir en pie…

– Especialmente hoy…-dice entre sollozos.

Cada vez que miro a la noche tú estás aquí,
junto a cada latido de mi corazón.

Tú cuidarás de mí,
hasta que nos volvamos a ver.
 

Patricia se acerca al calendario que tiene colgado en la pared, y arranca el día doce. Con rotulador rojo y letra redondeada, escribe sus pensamientos:

Día 13, un año sin ti, pero sigues en nuestro corazón.

Letra de Tu Canción, de Lengua Secreta.

En un minuto

11, febrero, 2008


Puente de la Cárcel.
Originally uploaded by visablanda.

Todo sucedió en un minuto, pero a ella le parecieron horas.

Hilde notó como el nudo que tenía en el estómago crecía hasta su garganta. Gritó. Cerró los ojos y dejó salir todo el aire que había respirado.

El mundo entero se quedó en silencio. Mientras se quitaba los zapatos lanzó un beso al aire. Un tembloroso Tschüs salió volando de sus labios y se clavó como un puñal en la figura inmóvil de Adrien, que permanecía de pié frente a ella.

No le importó tener que subirse la falda negra hasta la cintura mientras trepaba el murete del puente, que no era muy alto. No se giró ni un instante para mirarle a él, simplemente se dejó caer sobre las oscuras aguas del río.

Lo que para cualquier espectador de esta escena hubiese sido un minuto, para Hilde se convirtió en un paseo por los últimos meses de su propia vida.

Se vió a si misma como desde una nube discutiendo con Adrien, la misma escena que acababa de representar en su vida real.

Luego en un parpadeo se encontró en una casa, con Adrien tumbado en una cama y ella mirándole de pie, sin inmutarse.

Otro parpadeo y una pareja de amantes murmurando, ella misma besando cada centímetro de la piel del otro, con sus cuerpos anaranjados por el rojizo resplandor de las llamas de la chimenea. En la puerta Adrien mira la escena con lágrimas en los ojos, pero se marcha sin decir nada.

Y mientras sus pies se hunden el el frío agua, Hilde se ve a si misma abrazando a Adrien, jurándole que lo amará siempre y que si alguna vez le hace daño su vida no tendrá sentido.

Adrien no pudo moverse. La vio girarse y como a cámara lenta caer en el agua helada. En ese momento supo que ya todo estaba perdido. Tomó conciencia del frío del exterior al mismo tiempo que el vacío le helaba el interior. En el suelo estaban los dos zapatos rojos de Hilde. Los cogió por el tacón y se alejó lentamente del río.

Esto es un Spin-off de otro Cuento.

Con el comienzo de la frase semanal de El cuentacuentos.