De Peluche.

15, febrero, 2011

Una de las cosas que mas echo de menos de mi casa es mi gato.

Y es que le extraño mucho, pero no me sabe bien traerle de una casa enorme con jardín a un mini-piso… pobre. Lo iba a pasar mal.

Mi madre dice que pasó unos días muy triste, buscándome por todas partes. Siempre que puedo voy a verle, pero la semana pasada pasaron unos días de más y cuando volví ¡¡me miraba con rencor!! Pobrecillo míoooooo.

Pero sigo pensando que no es lo mismo estar encerrado en un piso a tener todo el jardín para jugar, cazar y lo que sea que hacen los gatos cuando no les vemos.

DSC00366Hoy volví de nuevo y estuve jugando con él, y luego me entró un berrinche horrible al ver todas mis cosas por ahí, al ver los pequeños cambios, al sentir que ya no soy de allí, pero tampoco de aquí.

Aaaahhhhg. ¡No hay quién me aguante!

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De atracones y entierros

8, febrero, 2011

Nada tiene que ver un atracón con un entierro.

Y no es que me diese un atracón, solo es que comí mucho. No demasiado, solo mucho.

El domingo unos amigos nos llamaron para ir de compras, y como todos somos buenos comedores, terminamos yendo a un buffet libre de Wok. Eso es el paraíso de los comilones, y el infierno de las dietas.

Me lo pasé bien y comí mucho.

Entonces este post debería llamarse:

De comer mucho y entierros.

Nada tiene que ver comer mucho con un entierro.

Nunca me entero de cuando muere alguien, normalmente me avisan para el entierro. Pero hay veces que la muerte te avisa con tiempo, o avisa a los médicos, que te dicen: Es cáncer, unos meses.

Sabíamos que el tío tenía cáncer, pero yo no lo había dibujado en mi mente como tal. Estaba simplemente hospitalizado.

En fin, el Domingo me fui de ‘comer mucho’ y hoy de entierro. Me gustaría desahogarme y llorar, pero no lo he asimilado bien. Estoy triste, pero no lo quiero pensar mucho. El tío está en el hospital. Voy a prepararme para el entierro.